Qué son las élites y de dónde viene su poder

qué son las elites

Introducción

¿ Qué son las élites? Cuando se habla de “las élites” mucha gente imagina grupos casi sobrenaturales capaces de controlar nuestra mente y manipular cada decisión que tomamos. Esa imagen ha generado un halo de ocultismo que termina alimentando teorías conspiranóicas de todo tipo.
Sí, hablamos de los que creen que el mundo está dominado por reptilianos y que el resto de morales somos marionetas controladas por los poderosos.

Si eres de ese grupo y no estás dispuesto a buscar una explicación racional, probablemente este capítulo te parezca ingenuo. Pero si prefieres una explicación lógica y quieres entender qué hay realmente detrás del poder de las élites, sigue leyendo.

La influencia

Antes de hablar de élites, debemos entender la fuente real de su poder: la influencia.

La influencia es la capacidad de condicionar decisiones para que estas se tomen de acuerdo a los intereses propios. En el plano individual es simple: una persona hace X porque otra se lo pide (o lo convence).
Pero en el plano social, donde se mueve el poder de las élites, la influencia se ejerce de forma indirecta principalmente a través de dos canales: la influencia política y la influencia económica.

Influencia política

Vayamos con la primera, ¿qué es la influencia política? Es la capacidad de influir en decisiones con carácter público: crear, modificar o imponer las reglas del juego que determinan qué y cómo se puede hacer las cosas dentro de una sociedad.

Tener influencia política no solo otorga ese poder en sí mismo, sino que además puede derivar en influencia económica. Ya que, mediante la planificación económica, el poder político puede irrumpir en las decisiones económicas.

Influencia económica

Al margen de la influencia política, tenemos la influencia económica. Esta es la capacidad de influir en decisiones económicas: qué producir, cómo producir, cuánto producir y cómo se distribuyen bienes y servicios.

En un sistema de mercado esta influencia está asociada al capital. Más capital = mayor capacidad de condicionar a quienes dependen de él y mayor capacidad para influir en mercados.

Y, al igual que la política puede derivar en influencia económica, la influencia económica también puede convertirse en influencia política. ¿Cómo? Amenazando con generar inestabilidad económica si el poder político toma decisiones contrarias a sus intereses.

¿Cuál de las dos prevalece entonces?

Aunque ambas están conectadas, históricamente la influencia política tiende a prevalecer en ausencia de contrapesos. La razón es simple: el poder político controla el aparato represivo y coercitivo de la estructura estatal.

El ejemplo más claro de la influencia política sobre la económica y en el que más se palpa esta tendencia son las economías planificadas, por ejemplo, en la Rusia soviética. Allí la estructura política organiza directamente la producción, nombra gestores locales y les asigna influencia económica desde arriba.

Alcance de la influencia política y económica.

Cuando hablamos de influencia no solo importa el tipo (política o económica), sino también el ámbito sobre el que opera. No todas las capacidades de condicionar decisiones se ejercen al mismo nivel. Hay individuos o grupos cuya influencia solo afecta a decisiones de corto alcance territorial (por ejemplo, las de un municipio), y otros cuya capacidad de influencia logra alterar decisiones que afectan a todo un país.

Un ejemplo sencillo:

  • Un empresario local muy relevante dentro de una ciudad pequeña puede condicionar qué obras públicas se priorizan, qué normativa municipal se flexibiliza o cuál se endurece, etc. Tiene influencia real, pero circunscrita al ámbito local.
  • Una gran corporación o un partido con representación parlamentaria puede condicionar cambios regulatorios nacionales, reformas fiscales, cambios en leyes laborales, presupuestos generales… Su capacidad de afectar reglas y decisiones alcanza todo el territorio nacional.

La clase social dominante y subordinada

Una vez tenemos claro que es la influencia, los tipos que hay y cómo opera, llegamos a lo que os interesa a todos los que os habéis llegado hasta aquí: la clase social dominante y la subordinada. Con lo que hemos aprendido sobre la influencia, ¿seríais capaces de definir a cada una?

No te preocupes si no te ha venido la definición a la cabeza, para eso estoy aquí y así tengo algo que hacer ya de paso, empecemos por la clase social dominante.

Cuando decimos que una clase social es dominante o que determinadas personas pertenecen a la élite, lo que realmente estamos diciendo es que dicho grupo o personas posee la suficiente influencia política y/o económica para que en las decisiones colectivas sus Intereses sean tenidos en cuenta.

Por otro lado, cuando hablamos de la clase social subordinada, hablamos de todos aquellos que no cuentan con dicha capacidad de influencia.

El choque entre la clase dominante y subordinada

Esta composición social puede generar conflictos, ya que, llegado determinado punto y si no se están cubriendo en un mínimo las necesidades de los Individuos, la mayor parte de la clase subordinada o una parte, podría tratar de cambiar por la fuerza el sistema.

Por su parte, mientras se mantengan las estructuras político-económicas, la clase social dominante nunca tendrá interés en que estalle el conflicto social. Pero, ¿Por qué? Pues porque el estallido del conflicto social podría poner en peligro su situación de privilegio.

Además, en la clase social subordinada puede haber grupos que gocen de cierto bienestar material dentro de esta, así como, los valores impuestos por la estructura política les sean acordes. En los casos expuestos, ello sería a pesar de no poseer influencia económica o política alguna. Por su parte, otros grupos de la clase subordinada podrían vivir completamente marginados del sistema. Incluso, en algunas sociedades ser tratados como esclavos.

Respecto al bienestar material, cuantos más grupos sociales haya que gocen de este y menos de los que no, menor tenderá a ser el conflicto social asociado a la desigualdad material. El ejemplo claro lo tenemos en las sociedades actuales con las denominadas clases medias. La mera existencia de esta garantiza, en cierta medida, que nos acerquemos al punto de equilibrio del conflicto social.

¿Por qué existen la clase dominante y subordinada?

Llegados hasta aquí, solo nos queda hacernos un par de preguntas, ¿Por qué se mantienen en el tiempo las élites? Y otra pregunta incluso más atrevida, ¿Por qué surgen? Empecemos por esta última para poder responder las dos, pero antes, exploremos que motiva a las personas.

Los individuos queremos maximizar nuestra felicidad y ¿cómo hacemos esto? Pues desde un plano económico lo haríamos cubriendo nuestras necesidades, ¿Cuántas? Pues el máximo posible, cuántas más, seremos más felices. ¿Es esto discutible? Si, pero tomémoslo como cierto.

Además, los individuos también se sienten más realizados cuando la sociedad aplica los valores que consideran correctos, los cuales se aplican a través de decisiones colectivas mediante la estructura política.

Ahora que sabemos cómo se distribuyen las preferencias de los individuos, surge otra pregunta, ¿Cómo actúan? Lo sé, son muchas preguntas, pero creerme que el resultado valdrá la pena.

Las personas, por norma general y salvo que intervengan nuestras emociones, tendemos a actuar de forma racional. En otras palabras, actuamos para tratar de sentirnos lo más realizados posible, es decir, buscando cubrir nuestras necesidades materiales y actuando bajo nuestros principios morales.

Entonces, ¿Qué sucede si unos individuos alcanzan la influencia política y económica para imponer su voluntad por encima de lo que puede hacerlo el resto? Pues ya os lo digo yo, racionalmente desean mantener esa capacidad e incluso potenciarla si pueden. Es decir, que la racionalidad de los individuos en la búsqueda de su propio bienestar hace que surja una clase dominante en las sociedades.

Alguno quizás ya lo ha vinculado, pero este también es el motivo de que se mantenga en el tiempo una clase social dominante. Sin embargo, si creéis que ya está todo el pescado vendido, echar el freno que hay otro aspecto de esa influencia que debemos tener en cuenta. Hemos dicho que las personas que pueden tienden a acapararla, pero, ¿Hay límite?

La realidad es que los individuos que componen la clase dominante en su totalidad son conscientes de que su situación depende de que exista un equilibrio social, si el conflicto social se desboca y estalla, su situación privilegiada correría riesgo, en otras palabras, el conjunto de las élites no acapara la totalidad del bienestar para ella sola, sino que lo permite en un grado que la clase subordinada tenga, al menos, lo mínimo para que el conflicto social no se descontrole.

Conclusiones sobre que son las élites

Entender todo lo que hemos explicado corta de raíz el mito de la élite omnipotente. No se trata de poderes ocultos. No se trata de reptilianos. Se trata de influencia real, institucional y material. Y de cómo esa influencia se acumula, se intercambia y se refuerza entre la política y economía, en definitiva, de la capacidad real de condicionar decisiones para que vayan en la dirección que a ellos les interesa.

Quienes tienen suficiente influencia forman la clase dominante; quienes no, forman la subordinada. Y esta división no nace de fantasías, sino de cómo actuamos como individuos cuando tratamos de mejorar nuestra vida y defender lo que consideramos correcto.

Además, aunque la élite busque conservar y ampliar su poder, también entiende que no puede pasarse de la raya. Si el desequilibrio es extremo y la mayoría siente que no tiene nada que perder, el conflicto puede estallar y poner en riesgo su propia posición. Por eso, en términos prácticos, a las élites le interesa un mínimo bienestar del resto de la sociedad. No por bondad, sino porque necesitan estabilidad para seguir siéndolo. Y en ese equilibrio —tenso, imperfecto e inestable— es donde se sostiene la estructura social que conocemos.

Esto que este capítulo te haya servido de ayuda para entender de una vez por todas qué son las élites. Si te gusta este tipo de contenido recuerda que podrás encontrar similares en nuestro blog. Además, próximamente seguiremos sacando nuevos vídeos en nuestro canal de Youtube, no olvides suscribirte para seguir disfrutando de todo el contenido en el nuevo formato. Un abrazo y nos vemos muy pronto.

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